Tras 24 años de búsqueda, encontraron viva a una madre desaparecida, pero el reencuentro dejó más preguntas que certezas


El 9 de diciembre de 2001, Michele Hundley Smith se despidió de sus hijos y salió de su casa en el área de Stonesville, en Eden, Carolina del Norte alrededor de las 8:30 de la noche. Dijo que iba a hacer compras navideñas a Virginia, a unos 27 kilómetros. Subió a su camioneta Pontiac Trans Sport verde. Nunca regresó.

Tenía 38 años, estaba casada y era madre de tres hijos. Su esposo fue quien denunció la desaparición el 31 de diciembre del mismo año. El vehículo tampoco apareció. No hubo rastros en la ruta, ni testigos concluyentes, ni movimientos bancarios que permitieran reconstruir sus últimas horas.

Con el paso de los meses, el caso de Michele empezó a replicarse en medios regionales y nacionales, llegó a la televisión, a programas especializados en crímenes reales y a podcasts que reconstruían desapariciones sin resolver.

Cada aniversario se reavivaba la misma pregunta que nadie lograba responder: ¿qué había ocurrido aquella noche de diciembre?

El viernes 20 de febrero, la Oficina del Sheriff del Condado de Rockingham informó que Michele Hundley Smith, ahora de 62 años, había sido localizada “viva y bien”. Los detectives recibieron nueva información que permitió reactivar el expediente.

Ese mismo día, el sargento A. Disher y el detective C. Worley se contactaron con ella en un lugar no revelado de Carolina del Norte.

Según el comunicado oficial, se encontraba sana y salva. A pedido suyo, su paradero actual se mantiene en secreto.

Las autoridades notificaron a la familia y les transmitieron su deseo de mantener su anonimato. La confirmación sacudió a todos y en lugar de apagar las dudas, abrió nuevas preguntas que todavía buscan respuesta.

Durante casi un cuarto de siglo de incertidumbre, la familia concedió entrevistas, pidieron información pública y mantuvieron activo un perfil de Facebook con el nombre de Michele, donde difundían su búsqueda y también ayudaban a visibilizar otros casos de personas desaparecidas.

En la misma cuenta, una de sus hijas, Amanda, publicó un extenso mensaje tras el anuncio. Agradeció el apoyo recibido durante años y describió las últimas horas como un “torbellino de emociones”. “Por favor, respeten a mi familia porque estamos sufriendo y pasando por mucho”, escribió.

Sobre la relación con su madre, Amanda aclaró que, más allá de los años de ausencia, siempre recordó el cariño de Michele.

Cuando mi mamá era parte de mi vida diaria, me mostró un amor y un vínculo que nunca jamás será olvidado. Hubo discusiones de madre e hija, por supuesto, pero ahora mismo todo lo que puedo recordar son las sonrisas que compartimos, los momentos felices juntas y el amor que sentí”.

Por su parte, Barbara Byrd, su prima, expresó la mezcla de emociones al enterarse. “Tengo ganas de salir y gritar: ‘Está viva, está viva’”, dijo a WFMY News 2, aunque también admite que la pregunta, si la tuviera en frente, sería: ¿qué pasó hace tantos años en diciembre? ¿Qué te hizo irte? ¿Qué pasó?”, planteó.

“Nunca pensé que Michelle estuviera muerta. Siempre supe que estaba viva. Es una sensación que tuve toda mi vida”, aseguró. Y concluyó: “La mayor respuesta que recibí hoy es que está viva. Nada más importa ahora mismo”.

Fuente: www.clarin.com

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